Este año, en ocasión de la 58. Exposición Internacional de Arte – La Biennale di Venezia, el pabellón Argentina presentó “El nombre de un país” de Mariana Telleria, con la curaduría de Florencia Battiti.

Apenas atravesamos la entrada de la Sala de Armas del Arsenal, recibimos el primer impacto: la oscuridad. Nuestros ojos necesitarán unos minutos para acostumbrarse a este nuevo mundo creado por Telleria.

Piano, piano… empezamos a ver con mayor claridad pero tendremos que enfrentarnos al segundo golpe: la desorientación, el ofuscamiento. La mente comienza a buscar como si poseyera un catálogo de significados, a cuál pertenece aquello que los ojos perciben. Pero no hallamos la respuesta. Para algunos puede ser traumático, para otros puede ser providencial. Lo cierto es que tendremos que decidir cómo enfrentarnos a las siete esculturas monumentales adobadas cual monstruos de alta costura, con un despliegue extremado de texturas, formas, que juegan a ser y no ser, tejiendo y destejiendo ideas y significados. Mariana Telleria “dispone su bestiario, siete monstruos en total, a modo de procesión, de marcha, de desfile (…) diseñando para cada uno un ropaje particular que deviene paisaje distópico de nuestra civilización”, describe la curadora Battiti.

No hay respuesta para los interrogantes. La artista traza un recorrido a través de lo sagrado, lo doméstico, lo urbano, lo natural. Un camino sinuoso donde la cultura propone pero la realidad dispone. Mariana Telleria construye un poema sobre su modo de percibir la realidad, inquietante y reconfortante al mismo tiempo. Un espacio donde perderse puede ser doloroso y estimulante.

Distintas respuestas vienen dadas por quien representa, cura o destaca la participación argentina en la bienal. Desde quien invita a indagar para descubrir la mirada contemporánea sobre nuestra simbología, redescubrir cómo el arte puede ayudarnos a interpretar los “tiempos interesantes” que nos toca vivir. Quien explica la naturaleza de estas criaturas como parte de un bagaje de lecturas y textos remotos velados. “Las generaciones arrastran, a veces sin siquiera haberlas leído, la memoria de distintas tradiciones literarias, que sedimenta en las palabras, en las creaciones materiales y en los propios discursos”, dice el embajador Sergio Baur, Director de Asuntos Culturales de la Cansillería argentina. La curadora de la obra, por su parte, sostiene que en el arte como en la vida la persecución de sentido se erige como un imperativo. Sin embargo, dice, “el proyecto poético de Telleria se obstina tanto en su voluntad como en su resistencia a significar y es precisamente esta premisa paradójica el núcleo medular y energético de su obra.”

No queda más que descubrir, en primera persona, qué sentimientos, qué pensamientos, qué destellos producen las fricciones entre los significados contrapuestos de la obra de Telleria.

Pabellón de Argentina en la 58° Exposición Internacional de Arte – La Biennale di Venezia

El nombre de un país

Mariana Telleria

Curadora: Florencia Battiti

11.5 – 24.11.19

De martes a domingo, de 10.00 a 18.00 h

Arsenal: viernes y sábados, hasta el 5.10, abierto hasta las 20:00 h

Lunes cerrado (excepto 13.05, 02.09, 18.11)

 

SALA DE ARMAS, ARSENAL DE VENECIA, VENECIA

[Fotografías de Davide Ronfini http://www.davideronfini.com]